WASHINGTON, 3 de mayo (PL).— El aporte de los inmigrantes ilegales a la economía estadounidense puede debatirse fervientemente, como actualmente ocurre en el Congreso, pero nadie puede negar su importancia, comentó hoy el diario Chicago Tribune.
Existe un matrimonio de conveniencia entre los migrantes ilícitos y las patronales norteamericanas. Los primeros garantizan un raudal de mano de obra barata, vital para la economía estadounidense, apunta el artículo.
Luego de las grandes marchas del pasado lunes de casi un millón de personas en varias ciudades del país, añade el rotativo, la masa de obreros indocumentados ya no será nunca más invisible. Son trabajadores que salieron de las sombras.
Muchas industrias apuestan por ellos como sus principales componentes laborales. Varias corporaciones tendrían que abandonar los negocios si inmigrantes no cubrieran sus plazas, señaló Rob Paral, analista de una firma de investigación social.
De acuerdo con fuentes institucionales, los inmigrantes fuera de la ley —más de 11 millones en Estados Unidos— han inundado varios sectores empresariales para ocupar mayoritariamente empleos subestimados por norteamericanos.
La agricultura es un área clave donde migrantes mexicanos garantizaron una presencia tan fuerte durante la última década que las compañías ya no pueden operar sin ellos, aseguran expertos.
Según la consultora World Perspectives, un 40 por ciento de los inmigrantes en este país trabajan en la agricultura, y alrededor del 35 por ciento de los braceros en las granjas están fraudulentamente documentados.
La Federación de Oficinas Agrícolas alertó por su lado que medidas radicales contra la transgresión ilegal de las fronteras podrían causar pérdidas nacionales de siete mil millones de dólares en los primeros tres años de su implementación.
Fuentes del Senado indicaron que el debate migratorio podría reactivarse la semana próxima si los legisladores logran zanjar importantes diferencias en cuanto a las propuestas para reformar la legislación.
El líder de la minoría demócrata del Senado, Harry Reid, afirmó que las recientes manifestaciones masivas subrayan la necesidad de que el Congreso apruebe este año una medida migratoria "fuerte y efectiva".