miércoles, 17 de mayo de 2006
MÉXICO, 16 de mayo.—La decisión del presidente George W. Bush de mandar miles de guardias a la frontera con México para frenar el cruce ilegal de inmigrantes causarán más muertes y no logrará detener el flujo de trabajadores, advirtieron políticos y expertos mexicanos, mientras congresistas hispano estadounidenses criticaron la orden presidencial y abogaron por una reforma migratoria.

Bush dijo el lunes que enviaría a 6 000 efectivos de la Guardia Nacional para vigilar la permeable frontera de México, donde casi 1.2 millones de inmigrantes fueron capturados cuando cruzaban hacia Estados Unidos el año pasado.

Los principales candidatos para las elecciones presidenciales de México criticaron rápidamente el plan de Estados Unidos. Felipe Calderón, del oficialismo, dijo que las políticas que solo se fijan en la seguridad, siempre fallan.

.Su rival, Andrés Manuel López Obrador, expresó que el despliegue de la Guardia Nacional “va a generar más fricciones y desde luego más violaciones a los derechos humanos.” Y aseguró que solo la creación de más trabajos en México puede apaciguar la crisis inmigratoria en Estados Unidos.

Inmigrantes ilegales opinaron que las propuestas de Bush incrementan los riesgos que enfrentan, pero no hacen nada por evitar que lo intenten.

Un récord de 464 personas murieron en su cruce por la frontera el año pasado, la mayoría deshidratados o ahogados. Cuando se endurece la seguridad, los inmigrantes son forzados a cruzar en áreas más remotas y desérticas o por puntos más peligrosos del río para tratar de llegar a Estados Unidos.
Publicado por sonia_soler @ 15:55  | Mèxico
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios