jueves, 25 de mayo de 2006
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Quito, 25 may (PL) En medio de presiones de Estados Unidos y de la petrolera norteamericana Oxy, crece hoy el respaldo de movimientos sociales, organizaciones amazónicas y ambientalistas a favor de la salida de esa transnacional del Ecuador.


El Frente de Defensa de la Amazonía reclamó al gobierno realizar una auditoria en los campos que pertenecían anteriormente a la Oxy, pues existen indicios de daños ambientales y culturales irreparables.



Las pesquisas deben realizarse inmediatamente, pues en caso contrario, con el pasar del tiempo será muy difícil determinar la responsabilidad de esos impactos, revela una carta de esa organización entregada al ministro de Energía Iván Rodríguez.



Según la misiva, a la cual tuvo acceso Prensa Latina, la agrupación tiene conocimiento, por versiones de varios ex empleados de la compañía estadounidense, de que en el área en la cual operó esa empresa se registraron de derrames de crudo.



Hubo además efusiones de aguas de formación, dispersión de desechos tóxicos al ambiente y fragmentación de las poblaciones o comunidades indígenas que se podrían cuantificar mediante una auditoria independiente y participativa, refleja la nota.



Esta solicitud se basa en la experiencia del "caso Texaco", cuando la compañía norteamericana entregó sus campos e instalaciones en 1990 a Petroecuador y no se realizó ninguna inspección ambiental.



El Frente de la Amazonía recuerda que dos años después esa misma empresa contrató una entidad auditora y culpó a la compañía estatal de causar en ese período de operación el 70 por ciento de la contaminación de las áreas que habían sido operadas por ella.



Tal acusación constituyó un engañó al Estado ecuatoriano y se benefició a la transnacional (Texaco), hoy denominada Chevron.



"Es necesario evitar que se repitan estos mismos hechos en el bloque que fue operado por la compañía Oxy", resaltó Ermel Chávez, presidente del Frente de Defensa de la Amazonía.



En su opinión, es mejor actuar ahora para evitar que más tarde los grupos de poder que defienden a las transnacionales digan que el daño ambiental, social y cultural provocado por las operaciones de la Oxy es de Petroecuador.



La caducidad del contrato del Ecuador con la petrolera estadounidense ha generado acusaciones entre esa empresa y el gobierno nacional y hasta fricciones con Washington.



Esa compañía calificó de inconstitucional la decisión del gobierno de cesar el convenio a pesar de que se comprobó que traspasó un 40 por ciento de sus acciones a otra empresa sin el consentimiento del Estado.



En medio de esta situación, la Confederación de Trabajadores del Ecuador anunció que varias organizaciones preparan una marcha para respaldar la salida de la petrolera de Estados Unidos.



Voceros de Petroecuador anunciaron asimismo que se investiga una denuncia de que la transnacional perforó pozos fuera del área de su concesión del campo Edén-Yuturi, en la Amazonía.



Según la denuncia, la Oxy extraía petróleo de manera ilegal de tres pozos (EYG-T32, EYG-46 y EYG-46ST), acción que se califica de mala intención y se espera pedir cuentas a la compañía foránea.



as/lgo
Publicado por sonia_soler @ 12:19  | Ecuador
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