02/06/2006
10:30 p.m.
El presidente de Bolivia, Evo Morales Aima, acusó este viernes a la patronal de su país de un "falso nacionalismo" y de tener líderes que añoran las prebendas de un modelo capitalista "arcaico" que fue "derrotado" en las elecciones de diciembre pasado.
En un mensaje escrito titulado "Revolución democrática y cultural ¡Ni un paso atrás!", el mandatario socialista respondió así a un comunicado de la Confederación de Empresario Privados de Bolivia (CEPB), difundido el viernes en los diarios del país, atribuyó a Morales tener "una indigna dependencia extranjera de Cuba y Venezuela".
Según el gobernante, "es evidente que estamos ante un manifiesto político, que asume como propio el discurso del partido Podemos y hace una clara defensa de un modelo económico arcaico, antinacional y derrotado por el pueblo boliviano".
Morales aludió a la alianza electoral Poder Democrático y Social (Podemos), liderado por el ex presidente derechista Jorge Quiroga (2001-2002).
"Las organizaciones firmantes levantan hipócritamente un falso nacionalismo para oponerse a la nacionalización de la economía y del Estado bolivianos llevada adelante por nuestro gobierno", sostuvo en referencia a la nacionalización de los hidrocarburos, hace un mes.
El jefe de Estado defendió que, en sólo cuatro meses, su gobierno "hizo más en beneficio de los bolivianos que en 20 años de neoliberalismo", en aplicación de un programa que recibió el respaldo del 54 por ciento de los sufragios en diciembre de 2005.
Afirmó que la CEPB "trata de confundir al pueblo diciendo que no tenemos programa económico", pero enumera varias acciones, como "la reconstrucción del sector público, la construcción de infraestructura y la industrialización de recursos naturales".
"Ello beneficiará también a los empresarios honestos y patriotas, alejados de estas cúpulas empresariales prebendales y antinacionales", indicó el presidente en el documento.
Morales preguntó por qué la patronal no se pronunció "cuando Bolivia encabezaba todos los récords internacionales de corrupción, cuando el Estado era un botín al servicio de los más 'vivos', cuando el éxito empresarial no dependía de la voluntad emprendedora y la capacidad productiva, sino de las amistades con figuras claves del poder político".
Para el mandatario, los dirigentes de la patronal "se resisten a aceptar que se acabó la fiesta de los empresarios que medraron del erario público, amparados por padrinos políticos".
"A cuento de defender la institucionalidad y el Estado de derecho, estas cúpulas empresariales defienden a instituciones capturadas por intereses transnacionales y a militares que entregaron armamento estratégico a una potencia extranjera", añade el comunicado.
En relación a la supuesta dependencia cubana y venezolana, por la ayuda que está recibiendo de esos gobiernos, Morales interrogó "cuándo estas organizaciones empresariales levantaron la voz frente a embajadores imperiales que actuaban como virreyes, socavando la soberanía y pisoteando la dignidad de los bolivianos".
Apuntó que, "hoy, la comunidad internacional -por primera vez en nuestra historia- mira a Bolivia como un país que se hace respetar, que ha dejado de ser tierra de nadie para ser de todos los bolivianos que trabajan, producen y son capaces de participar de este proceso de renacimiento".
Poco antes de emitirse el documento, el presidente abandonó una reunión que celebraba en la ciudad de Cochabamba con los dirigentes de las organizaciones agropecuarias, en vista de no encontrar un acuerdo para encarar una reforma al régimen agrario del país.