lunes, 03 de julio de 2006
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Por: Jorge Ramos y Lilia Saúl /El Universal-México
Fecha de publicación: 03/07/06

Perredistas celebran en el Zócalo de la Ciudad de México


Andrés Manuel López Obrador advirtió desde el zócalo de la capital del país que demostrará que triunfó en las elecciones de este domingo y que le tienen que respetar ese resultado.
El presidente nacional del PRD, Leonel Cota, en entrevista advirtió: "No queremos que se repita el 88, no queremos que se vuelva a caer el sistema".

-¿Ustedes alentaron sobre el riesgo de un fraude?

-Lo planteamos, decíamos que había la tentación fuerte, y espero que el IFE tenga la estatura para respetar el voto de todos los mexicanos-, expuso Cota después de las 23:00 horas al salir de un hotel para dirigirse a la plaza de la Constitución.

En un breve mensaje en un hotel capitalino, previo a su discurso en el zócalo, López Obrador se declaró triunfador y le exigió al IFE que respete los resultados, donde hasta ayer las tendencias electorales supuestamente le favorecían con al menos 500 mil votos.

"Queremos informar al pueblo de México que, de acuerdo a nuestros datos, ganamos la Presidencia de la República", sentenció.

Cinco minutos después de que el presidente del IFE admitiera que no estaba en posibilidad de dar a conocer a ningún ganador, López Obrador reiteró que respetará los resultados oficiales aun si la diferencia es de un voto.

Dijo que mantendrá extendida su mano hacia sus adversarios, a quienes no definió como sus enemigos, y que los buscará cuando sea pertinente.

Al mismo tiempo ratificó su decisión de convocar a un acuerdo para un pacto nacional en el que participen todos los sectores de la sociedad.

Con un semblante adusto y flanqueado por los dirigentes de los partidos de la coalición Por el Bien de Todos (PRD, PT y Convergencia), agradeció a la mayoría de los mexicanos su apoyo, en particular a los pobres.

Señaló que la coalición será la que esté informando en las próximas horas y días sobre el proceso, y que "cuando sea necesario" será el propio López Obrador quien salga a hablar públicamente.

A las 7:54 de la mañana el perredista se apersonó en la casilla 359 ubicada a 200 metros de su domicilio. Acompañado por sus tres hijos, comentó que una vez cumplido su deber cívico de votar, estaba en manos de los mexicanos decidir quién sería el próximo presidente.

Todo el día el abanderado se mantuvo enclaustrado en su departamento de Copilco, al sur de la capital del país. Fuentes de la coalición admitieron que hubo nerviosismo, sobre todo a partir de las 15:00 horas, cuando uno de sus reportes mostró que la distancia de seis puntos porcentuales sobre su adversario del PAN, Felipe Calderón, se redujo 3%; peor aún, en ese recuento no se consideraban entidades como BC, Sonora y Sinaloa, de preeminencia panista y priísta las dos últimas.

No obstante, a las 17:30 horas Ricardo Monreal, coordinador de las redes ciudadanas, se mostraba confiado y que López Obrador ganaría con un margen de tres a cinco puntos porcentuales. Al salir el tabasqueño de su domicilio se veía serio, aunque regaló sonrisas seguidores.

Se dirigió a las 19:00 horas a su casa de campaña en la colonia Roma. Estuvo media hora ahí, para salir minutos después de las ocho de la noche hacia un hotel de Paseo de la Reforma.

Desde las tres de la tarde, dirigentes de los partidos integrantes de la coalición, así como simpatizantes, llegaron al hotel. Con algunos sondeos a la mano, varios de los dirigentes perredistas mostraban caras rígidas y se negaron a dar cualquier información. Los supuestos 10 puntos de diferencia entre su candidato y Felipe Calderón habían desaparecido. Claudia Sheinbaum atinó a decir "vamos a ganar". A las seis, las encuestas de las televisoras darían a conocer el triunfo de Marcelo Ebrard para la Jefatura de Gobierno del DF.

La espera causó movimientos en el equipo de campaña de López Obrador. En el war room de la sede nacional del PRD daban muestras de nerviosismo. La ventaja se reducía a menos de dos puntos porcentuales y sólo faltaban menos de 15 minutos para que las televisoras dieran a conocer los resultados.

Sin embargo, a las ocho de la noche tanto TV Azteca como Televisa decidieron no dar a conocer las encuestas de salida. "No se puede técnicamente dar ningún ganador", dirían las televisoras. Ese fue el detonante para que el equipo de campaña de López Obrador saliera, junto con la encuestadora Ana Cristina Covarrubias, a dar conocer una encuesta que daría por triunfador al tabasqueño con un margen de 2.5% de diferencia. López Obrador obtendría 37.10% y Felipe Calderón 34.6% de los votos. Estos resultados se sustentaron en 37 mil 500 encuestas, basadas en 936 secciones electorales de 300 distritos. "Ese 2.5% es significativo porque el margen de error es de .95", dijo Covarrubias, en la conferencia de prensa.

Más tarde y después de que dieran a conocer los primeros resultados del PREP, el equipo de campaña del perredista decidió salir nuevamente a conferencia, al conocer que además el PAN se preparaba en sus instalaciones para celebrar. Jesús Ortega, coordinador de la campaña del perredista, clamaba el triunfo de la coalición pero no daba a conocer ningún resultado. Al término, Porfirio Muñoz Ledo diría: "Nos quieren dar madruguete".
Publicado por sonia_soler @ 10:28  | Mèxico
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