Las actividades de la petrolera de EEUU han desencadenado fuertes patologías entre los habitantes de la amazonía ecuatoriana
TeleSUR _
- Desde que comenzó sus operaciones en 1964, la estadounidense Chevron Texaco sólo ha dejado contaminación y muerte, tal como lo denuncian representantes de las comunidades indígenas afectadas, quienes esperan que la justicia obligue a la empresa a resarcir los daños contra su salud y el medio ambiente.
Habitantes de la amazonía ecuatoriana llevan adelante una lucha legal contra la estadounidense Chevron Texaco, por haber creado "el peor desastre ambiental que existe en el mundo", a través de sus actividades de operaciones petroleras, tal como lo denuncian los representantes legales de las comunidades afectadas.
"Estamos en un juicio legal contra la Texaco en Ecuador, porque Texaco creó aquí la peor desastre ambiental que existe en el mundo. Botó más de 18 mil millones de galones de agua tóxica en la selva amazónica de Ecuador. Hay varios grupos indígenas que están al borde de desaparecer por eso", dijo Steve Donssiger, abogado defensor.
Según reporte de la corresponsal de TeleSUR en Ecuador, Elena Rodríguez, son más de 300 mil ecuatorianos, habitantes de la amazonía, quienes llevan adelante una lucha en contra de la empresa que comenzó a operar en ese país en 1964.
En esa fecha, se le concedió a la trasnacional, una concesión para operar cerca de un millón de hectáreas de selva pura donde habitaban comunidades indígenas, las cuales, a raíz de las acciones de Texaco, se han visto obligadas a desplazarse de sus territorios.
Belén Páez, representante de la Fundación Pacha Mama explicó a TeleSUR, que la salud de los indígenas se ha visto seriamente afectada por las acciones contaminantes que han afectados las corrientes de agua y los recursos de la zona.
"Los afectados han sido las comunidades sionas, secoyas y muchas poblaciones campesinas que están habitando principalmente en el norte. Son cientos de comunidades impactadas, miles de personas afectadas y casualmente hay un porcentaje muy alto que consume agua de derrames petroleros de la zona que han sido afectadas evidentemente con cáncer".
Para Páez, las acciones de Chevron Texaco representan un "genocidio" que debe ser penado.
Ecologistas como Trudy Styler, de la Fundación Rainforest, también se han unido a la lucha de los pobladores de la amazonía ecuatoriana.
"Yo creo que es un genocidio, hay demasiadas muertes para decir que la gente solamente tiene cáncer, obviamente tienen cáncer por otras razones pero hay tantos en este lugar que no hay otra explicación"
Según los abogados del caso, la demanda contra Chevron Texaco se encuentra en la recta final, por lo que el siguiente paso será recibir la visita de un perito en la zona, para evaluar los daños y presentar ante la corte el monto de la indemnización que deberá pagar la petrolera estadounidense.
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