Yidis Medina admitió que incurrió en cohecho, un delito para el que se necesitan dos partes, quien ofrece y quien recibe. (Foto: Cambio)
Ex congresista colombiana pide sentencia anticipada por recibir soborno del Gobierno
TeleSUR _ 01/05/08 - 09:42 CCS Yidis Medina aceptó que incurrió en el delito de cohecho y pidió sentencia anticipada. De esta manera, espera apelar a la reducción de su pena por colaboración efectiva con la justicia. Otro congresista engrosa la lista de investigados por sus nexos con organizaciones paramilitares.
La ex congresista colombiana Yidis Medina aceptó los cargos que le imputa la Corte Suprema de Justicia (CSJ), por el delito de cohecho propio, por supuestamente haber aceptado un soborno de altos funcionarios del Gobierno para que votara a favor de la reelección presidencial inmediata.
Con su confesión, realizada ante los investigadores de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Medina, quien se entregó el domingo pasado, pretende apelar a la reducción de la pena por colaborar con la justicia contemplada en el Código de Procedimiento Penal.
Además, la ex representante por el Partido Conservador (uribista) pidió medidas de seguridad para ella y su familia por las amenazas de muerte que ha recibido, por lo que permanecerá en el búnker de la Fiscalía General hasta que se conozca el lugar final de su detención.
En los próximos días, los nueve magistrados de la Sala Penal de la CSJ decidirán si aceptan la sentencia anticipada de Medina o si podría ser beneficiaria de la rebaja de pena o la detención domiciliaria, por colaborar efectivamente con la justicia.
También se espera que el máximo tribunal del país defina en poco tiempo, si ordena a la Fiscalía y a la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes, investigar a los altos funcionarios del gobierno de Uribe.
El abogado defensor de Medina, Ramón Ballesteros, adelantó que su cliente entregará a los magistrados auxiliares de la CSJ documentos que sustentan sus afirmaciones contra varios funcionarios del gobierno.
Ballesteros también informó que, por ahora, Medina no entregará una serie de grabaciones de conversaciones entre ella y sus sobornadores (todos cercanos al presidente Álvaro Uribe), sino que sólo mostrará evidencias documentales sobre las dádivas.
El escándalo de Yidis Medina estalló luego que a mediados de abril ella autorizara a un canal de noticias regional a publicar una entrevista grabada en 2004, que decidió difundirla en vista de que no le otorgaron los cargos públicos ofrecidos.
En el material audiovisual, la mujer acusa a varios altos funcionarios del gobierno del presidente Álvaro Uribe, entre ellos: el embajador en Italia, Sabas Pretelt de la Vega, en ese momento ministro del Interior y de Justicia; al ministro de la Protección Social, Diego Palacios; y al secretario privado de la Presidencia, Alberto Velásquez.
En 2005, el voto de Medina y de su colega Teodolindo Avendaño en la comisión primera de la Cámara de Representantes permitieron que fuera aprobada la reforma constitucional que dio paso a la primera reelección presidencial inmediata, gracias a la cual Uribe permanecerá en la presidencia hasta 2010.
Estos dos parlamentarios se habían mostrado indecisos para votar a favor de la reforma constitucional, a la que sólo le hacía falta un voto para pasar, pero a último momento dieron el sí. Este cambio repentino causó que la Corte Suprema de Justicia les abriera una investigación para determinar si detrás de su sufragio hubo sobornos por parte de funcionarios del gobierno.
La CSJ adelanta desde 2006 indagaciones sobre los casos de corrupción e infiltración de grupos paramilitares de extrema derecha y narcotraficantes en el Congreso colombiano, sumido en una crisis institucional que ha llevado tras las rejas a 63 parlamentarios.
Un delito de doble vía
La conducta de Yidis Medina es catalogada en las leyes colombianas bajo el nombre de cohecho. El ex fiscal general Alfonso Gómez Méndez explica que es un hecho punible de doble vía, es decir, que es tan culpable quien lo ofrece como quien lo acepta, sin importar que estas prebendas se hayan entregado o aceptado, basta con el ofrecimiento.
Iván Cancino, abogado penalista colombiano, coincide con la explicación de Gómez Mendez y añade que para que este delito pueda cometerse se necesitan dos partes.
"Si una persona acepta la comisión de ese delito, quiere decir que hubo otra que le ofreció y esa persona podría haber cometido, si se llegara a probar, el delito de cohecho por dar u ofrecer. Es un delito en el que se necesitan dos partes para que se configure".
Otro congresista investigado
La CSJ ordenó el miércoles la apertura de una investigación preliminar contra el senador uribista Armando Benedetti, por presuntos vínculos con paramilitares.
La decisión fue tomada con base en el testimonio que hace una semana rindiera la ex congresista Rocio Arias.
Arias acusa a Benedetti de haber asisitido a un encuentro con el comandante paramilitar Salvatore Mancuso y otros dirigentes políticos de la Costa Atlántica, que llamó " La cumbre del caramelo".
La ex congresista antioqueña afirmó que en esta "cumbre" se habló de la necesidad de impulsar acciones en el Congreso que facilitaran el proceso de paz entre el gobierno y las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extrema derecha).
Rocio Arias sostuvo que luego de la reunión incluso les quedó tiempo para "bailar" y "tomar".
La ex parlamentaria, quien reconoció haber formado parte del brazo político de las AUC, agregó que todos los asistentes a esa reunión están presos, menos el senador Benedetti.
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