La intención de China dentro de las negociaciones será dar una oportunidad ''para que el Dalai Lama la aproveche y dé una respuesta positiva a las exigencias'' de las autoridades centrales.
Prensa Web RNV / TeleSur
29 Octubre 2008, 01:16 PM
Los tibetanos consideran de decepcionantes los encuentros con los gobernantes chinos (Foto: EFE)
El Gobierno de China anunció este miércoles su intención de celebrar en un futuro cercano una nueva ronda de conversaciones con los emisarios del líder del Tibet, Dalai Lama, para discutir y buscar soluciones al conflicto que mantienen ambas partes.
La información se produce días después de la histórica convocatoria del Parlamento tibetatano, en Dharamsala (India), a una sesión especial para dar una posición definitiva de la región ante la confrontación.
El evento que no sucedía desde 1959, se realizará el próximo 17 de noviembre y, de acuerdo a los analistas éste podría generar nuevos roces.
La intención de China dentro de las negociaciones será dar una oportunidad "para que el Dalai Lama la aproveche y dé una respuesta positiva a las exigencias" de las autoridades centrales, según un comunicado emitido por la televisora estatal.
El gobierno chino destacó que la oferta de diálogo se produce "pese a las revueltas de marzo en la capital tibetana (Lhasa) y los graves disturbios y sabotajes contra los Juegos Olímpicos de Beijing, llevados a cabo por un puñado de secesionistas tibetanos.
En el marco del evento deportivo más de 40 activistas, muchos de ellos estadounidenses, fueron detenidos y deportados tras llevar a cabo protestas en Pekín pidiendo la independencia del Tíbet.
La oferta de diálogo se produce un día después de que la portavoz de turno del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Jiang Yu, declarara que China "mantiene una actitud sincera y espera que, a través de los contactos, el Dalai Lama comprenda mejor la situación" en el Tíbet.
El pasado sábado, el Dalai Lama aseguró que había perdido la esperanza de que las autoridades chinas cambiaran su postura respecto al Tíbet, lo que fue interpretado por algunos medios de comunicación como un indicio de su retirada.
Con el tiempo, el líder tibetano ha moderado su discurso independentista y actualmente pide una autonomía más amplia para el Tíbet, una región que según China está ligada al país desde el siglo XIII por acuerdos dinásticos.
El 14 de marzo, las protestas de grupos independentistas tibetanos en Lhasa causaron la muerte de 19 personas, en su mayoría emigrantes chinos, de acuerdo al Gobierno.