
"El acontecimiento luctuoso de Sosa se transformó en un hecho nacional por su peso cultural, que es mucho más que musical, ella es la expresión de la historia de la música de resistencia en este país", señaló el periodista.
Prensa Web RNV
Una sentida manifestación de duelo constituyó el sepelio de la cantautora Mercedes Sosa. El pueblo de Buenos Aires la acompañó desde el Congreso de Argentina hasta el cementerio de La Chacarita.
"El acontecimiento luctuoso de Sosa se transformó en un hecho nacional por su peso cultural, que es mucho más que musical, ella es la expresión de la historia de la música de resistencia en este país, es el reflejo de lo mejor que produjo la música, no sólo folklórica ya que ella cantó con músicos de diversos estilos", señaló el periodista Modesto Emilio Guerrero.
Asimismo, para Guerrero "el peso social que tuvo su partida hizo que el Gobierno argentino decretara Día Nacional de Duelo, lo cual significó que diversas instituciones se apostaran alrededor de este hecho y que muchísimas personalidades argentinas e internacionales se congregaran en este último recorrido".
Sus restos fueron cremados y por solicitud expresa de Sosa, en conversación con su hijo Fabián y amigos muy cercanos, sus cenizas se repartirán en tres partes, la primera en su Tucumán natal, la segunda donde se formó y nació como artistas, y la última en Buenos Aires, lugar en el que terminó sus últimos 34 años.
Lo llamativo de todo esto es como ha pesado su muerte en toda la prensa nacional, incluso aquellos que la adversaban ideológicamente no han podido hacer nada contra el factor Mercedes Sosa en la cultura popular argentina.
"Quiero que agradezcas al pueblo venezolano, porque su embajada en Buenos Aires envió la primera corona que recibimos de parte de un país amigo y eso no podemos olvidarlo", señaló Martín, hijo de Mercedes Sosa