
Los pobladores de las zonas afectadas protestan contra el Gobierno por no realizar las operaciones preventivas que evitaran el número de muertes. Mientras tanto el primer primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, aseguró que sí se emitió una alerta antes del desastre.
La torrenciales lluvias en la isla italiana en Sicilia han dejado hasta este lunes un total de 25 muertos, 34 desaparecidos y más de 500 viviendas destruidas, de acuerdo a los últimos informes de la autoridades, quienes han reconocido que la tragedia "pudo haberse evitado".
La ministra de Medio Ambiente, Stefania Prestigacomo dijo que "esta tragedia podría haberse evitado" e hizo mención de lo sucedido hace dos años, cuando el agua barrió toneladas de fango río abajo en este mismo lugar.
Desde que se conocieron las primeras informaciones de los deslaves que produjo el temporal sobre la zona de Messina, comenzó un debate acerca de que pudo prevenirse el desastre, cuyas consecuencias son el producto de construcciones en lugares indebidos, principalmente en faldas montañosas.
Entre tanto el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, hizo una evaluación de las zonas afectadas en helicóptero antes de asignar mil millones de euros para resarcir los daños y que el Estado construirá casas confortables para quienes perdieron la suya.
Aseguró que sí hubo una previsión por parte de Protección Civil y que si no se hubiese avisado a tiempo el alerta muchas personas más se verían afectadas.
Un documento que publica este lunes la prensa italiana, confirma que el miércoles 30 de septiembre se decretó la "Fase Operativa" para enfrentar las fuertes lluvias en Sicilia.
No obstante, Berlusconi fue recibido en Messina con protestas de vecinos, que responsabilizan al Gobierno por el desastre que viven en ese norteño departamento siciliano, en el cual los deslizamientos provocaron derrumbes, ríos de agua y lodo que arrasaron edificios, vehículos y árboles, entre otros objetos, sepultando a decenas de personas a su paso.
Aún se continúa la búsqueda de los desaparecidos y más de dos mil socorristas remueven el fango, con la esperanza de hallar los cuerpos, mientras unas 524 personas continúan evacuadas.
La situación de alerta continúa de acuerdo con el jefe de Protección Civil de Italia, Guido Bertolaso.
teleSUR--Prensa-Latina/PR