
''Vamos a viajar a Rusia para abrir nuevos mercados", anunció el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, en su acostumbrado programa sabatino. En su resumen semanal, el mandatario también indicó que la oposición intentó desestabilizar al país y generar focos de violencia a través de la protesta indígena suscitada, pero sus pretensiones fueron frustradas pues las manifestaciones se diluyeron en un diálogo con el Gobierno.
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, aseguró este sábado que tanto su gobierno como el de Rusia están dispuestos a afianzar nexos e impulsar nuevos lazos en diferentes áreas, como el comercio y la defensa.
"Rusia está muy interesada en estrechar lazos de amistad y cooperación en todos los niveles con Ecuador y nosotros también", informó el mandatario durante su usual programa sabatino en el que ofrece un informe semanal de gestión al pueblo.
Con su próxima visita a Moscú espera "concretar muchos acuerdos que ya están siendo adelantados".
"Rusia es el principal comprador del banano ecuatoriano y tenemos para venderle muchas cosas más", puntualizó el presidente ecuatoriano.
Criticó que durante años, por "fanatismos, el único mercado que existía era el de Estados Unidos".
"Vamos a viajar a Rusia para abrir nuevos mercados, pero también para establecer mecanismos de cooperación para el financiamiento", de distintos convenios, adelantó el mandatario.
"Rusia tiene gran experiencia en minas, petróleo, infraestructura. En defensa nos da financiamiento, necesitamos recuperar la operatividad de las Fuerzas Armadas", añadió.
Ambos gobiernos firmaron en agosto un acuerdo de cooperación para el uso de energía nuclear con fines pacíficos.
Por otra parte el presidente, durante sus declaraciones, abordó el tema indígena, ante las manifestaciones que recientemente protagonizaron grupos de originarios en la nación en reclamo por una ley de aguas que preserve los recursos naturales. La problemática se solventó luego de un diálogo entre las etnias y el Gobierno.
Denunció que representantes de la oposición "les ofrecieron (a los dirigentes indígenas dinero, etcétera, para tratar de desestabilizar al Gobierno".
Los opositores políticos, "aprovechándose de esos paros, exacerbados por ciertos medios de comunicación, trataron de hacer manifestaciones y otro tipo de medidas de hecho (...) pero se quedaron con 'los churos hechos (frustrados)', porque el país, prácticamente, no perdió la calma", dijo
"Así que tendrá que esperar un poco esa derecha conspiradora para intentar desestabilizar al Gobierno de la Revolución Ciudadana", advirtió.
La protesta de las etnias indígenas ecuatorianas fue convocada sobre la interpretación que la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) le ha dado al proyecto de ley de Recursos Hidrológicos que reconoce el manejo estatal, público y comunitario del agua, no privado, como lo ha explicado el Gobierno. Sin embargo, éstos alegan que una vez aprobada la norma las etnias perderán el derecho al vital líquido y se privatizará el agua.
teleSUR - Afp - Efe / ld - MM