
Vaticano, 14 Oct, ABN.- Monseñor Renato Volante, Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, reconoció que 'es la falta de agua, las diferencias entre un mundo opulento, que bota el alimento, y un mundo pobre, que no tiene alimento; es el escándalo de la destrucción de la comida en los países ricos que no pueden ser donados a países que sufren hambre por motivos jurídicos', las causas del hambre en el mundo, y no el aumento de la población como se ha querido hacer creer, reportó el sitio web aci.com.
Con tales afirmaciones hechas a L'Osservatore Romano, Volante colocó sobre el debate un tema álgido como es el concepto “hambre por motivos jurídicos” y apoyó las declaraciones de Jacques Diouf, Director de la FAO, quien en su intervención en el II Sínodo para África de Obsipos, rebatió el mito de origen maltusiano que vincula el hambre con el exceso de población.
Son estos elementos -dijo el monseñor- a los que “debe atribuirse, con frecuencia, la falta de solidaridad y el egoísmo de muchos de nosotros', reconoció el prelado.
El II Sínodo para África continúa hasta el día 25 de octubre y en él participan más de 200 obispos de varios continentes, principalmente de África. Precisamente, son los obispos del África subsahariana los que con mayor intensidad y pasión han denunciado diversas contradicciones que provocan los graves problemas sociales en África.